Sr. PEES, María Elena
Queridas hermanas,
Alrededor de las 20:00 horas del día 20 de marzo 2026, en el Hospital Español de la ciudad de Bahía Blanca, fue bendecida para siempre con la Vida plena nuestra hermana
Sr. PEES María Elena
Nació en Colonia Sarmiento, provincia de Chubut, el 7 de julio 1929
Profesó en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, 24 de enero 1951
Perteneciente a la comunidad de Bahía Blanca Santa María Dominga Mazzarello
«¡Oh, Hna María Elena! El mundo ha perdido una fuente de ternura». Así y con otras expresiones similares despedimos a la Hna María Elena hermanas, laicos, exalumnas, alumnos, familiares, al recordar su larga y fecunda vida entre nosotros.
Fue la mayor de 4 hermanos, crecida en una familia que atravesó fuertemente unida, numerosas dificultades: “En tan poco tiempo de vida habíamos cambiado siete veces de casa”, recuerda en sus escritos. “Sufrió mucho mi querido papá” en una inundación que anegó su negocio perdiendo sus bienes y deudas incobrables. “Mis padres socorrían a cualquiera que necesitara un poco de pan o vestidos, privándose ellos mismos”. “Papá era un trabajador incansable. Aunque pobre, no le faltaron amigos por su trato gentil y cortés. Mi madre era sencilla, buena, muy honrada”. “Virgen Santísima, retribuye en alegrías todo lo que hice sufrir a mis padres”, expresa María Elena con amor y gratitud.
Sin embargo, ella se recuerda en sus primeros años de vida muy sensible, caprichosa, irritable por cualquier cosa, “creo que jamás pedí perdón”, confiesa. Cuando tenía 12 años pasó un sacerdote haciendo misión por el pueblo y “al escucharlo me dije: Ya no quiero ser así. Quiero ser buena. Quiero ser santa”. La gracia iba trabajando con paciencia y con su colaboración. A los 16 años ingresó interna al Colegio María Auxiliadora de Almagro donde se entregó con responsabilidad al estudio y a todas las propuestas pastorales de ese tiempo, animándose a escuchar la voz del Señor que la llamaba a una entrega total. Se lee en sus escritos: “Esta Congregación es la que más me gusta por su inmaculada delicadeza”. Y reconoce que “es tanto el cambio que se va obrando en mí que me desconozco”.
Finalizado el secundario y obtenido el título de Maestra Normal Nacional ingresó al Aspirantado de Bahía Blanca a los 18 años. Siendo aspirante y postulante fue maestra de los grados inferiores en el Colegio María Auxiliadora, servicio que retomó el año de su profesión en 1951 hasta 1958, donde también fue Profesora de Inglés en 1° año del secundario. Una estudiosa incansable. Gracias a su gran dedicación por la lectura e inteligencia poco común, estaba capacitada para desempeñarse exitosamente en la enseñanza de las más diversas materias. Así la encontramos profesora en General Roca (1959-1966), Comodoro Rivadavia (1968-1970), Trelew (1974-1976), donde fue también
asistente, catequista y asesora del Oratorio.
En Carmen de Patagones (1966-1968; 1970-1973; 1977-1978; 1987-1994; 2005-2010) la recuerdan profesora y bibliotecaria trabajando a tiempo completo, brindando clases de apoyo a quienes lo necesitaban, incluso durante el verano antes de iniciar las clases, para ingresar al curso inmediato superior sin mayores dificultades. En el Oratorio Don Bosco de esa ciudad inició la catequesis familiar donde, a pesar de la resistencia inicial, al concluir los dos años de preparación de los niños a la Primera Comunión, los padres dieron emocionantes testimonios, pidiendo continuar los encuentros de formación y oración. Expresa uno de ellos: “La presencia de la Hna María Elena es una constante catequesis, preocupada siempre por acercar a las personas al amor de Cristo y de su Iglesia. Transmite la fe con su testimonio de vida y a través de la conversación. Su oración constante nos habla de una mujer de Dios, una incansable educadora, sabia, entregada a los jóvenes con pasión, presente y atenta para ayudarlos en lo que necesiten”. En la Hna María Elena se conjugaba con armonía la delicadeza humana y la cercanía sobrenatural para una “acción educativa cálida… tan necesaria para el frío y la indiferencia que muchas veces se vive en las tierras patagónicas”.
Como animadora de la comunidad de Villa Regina (1996-1999) dedicó especial atención a las advocaciones de la Virgen, aportó material a docentes y catequistas, brindó dulzura a cuantos pobres y desprotegidos acudían a ella. En la comunidad de Trelew (2000-2004) la recuerdan como un “ejemplo claro del amor vivido en las pequeñas cosas”.
Desde el año 2013 se encontraba en reposo en Bahía Blanca viviendo en la comunidad su característica bondad. Todos los que la visitaban esperaban su amorosa bendición al despedirla.
Los achaques propios de su edad avanzada la fueron lentamente debilitando y la neumonía sufrida estos últimos días le abrió las puertas del Cielo, rodeada del afecto y cuidado de las hermanas y de sus sobrinos.
Querida Hna María Elena, a ti que has vivido el amor que todo lo cree, todo lo espera, todo lo entrega, vive junto al Señor y a la Virgen el Amor que no acabará jamás. Ofrecemos por esta querida hermana nuestra oración de sufragio.
Hna Silvia Boullosa
Inspectora ARG