Sr. ELVIRA, Inés Mercedes

Queridas hermanas,

En la madrugada del día 31 de julio 2026, en la casa de salud Santa María Dominga Mazzarello de Bahía Blanca, el Señor llamó a vivir la felicidad plena y eterna a nuestra hermana

Sr. ELVIRA Inés Mercedes

Nació en Carmen de Patagones, provincia de Buenos Aires, el 23 de septiembre de 1929
Profesó en Bahía Blanca el 24 de enero de 1949
Perten
ecía a la comunidad de Junín de los Andes María Auxiliadora

“Doy gracias a Dios por aquellos que han hecho mi vida mejor y han sido un regalo para mí, y siento que yo lo he sido para ellos. Con todos canto la alegría de vivir”. Así celebró la Hna Inés su cumpleaños n° 80, sin saber que la vida le regalaría muchos años más todavía para seguir irradiando hasta el final la felicidad que llenaba su alma.
Cuenta ella misma: “Mis padres y abuelos maternos vinieron de España y se radicaron en Carmen de Patagones. En esa ciudad nacimos mis dos hermanos mayores y yo. Los tres estudiamos en los colegios salesianos del lugar. Yo crecí con las hermanas: antes de ir a la escuela, mi abuelo cuidaba la huerta de la comunidad y me dejaba cerca de la cocina donde las hermanas me ofrecían agua. Debido a los traslados por el trabajo de mi papá, fui alumna también del Colegio María Auxiliadora de Viedma y de General Conesa (…). Cuando tenía 10 años, nos trasladamos a San Carlos de Bariloche (prov. de Río Negro) y finalicé la educación primaria en una escuela del estado. A los 12 años, frecuenté los talleres de Corte y Confección, Bordado y Cocina de las Hijas de María Auxiliadora en la Escuela Doméstica Cumen Rucá (Casa buena) y Taller Sagrado Corazón. Estuve presente el día de la fundación donde, con las Damas de Beneficencia, dimos la bienvenida a las hermanas. Me encantaba y era feliz estar todo el tiempo posible con ellas. A los 16 años ingresé al Aspirantado y tenía 19 cuando hice mi primera profesión”.
Fue estudiante del secundario en Bahía Blanca María Auxiliadora los cuatro primeros años de profesión, y cuando alcanzó el título de Maestra Normal Nacional fue una incansable maestra en Junín de los Andes (1954-1955), Fortín Mercedes (1956-1964; 1974-1975), San Carlos de Bariloche (1973), General Roca (1977), Villa Regina (1978-1980). Fue también Directora Técnica del Primario en algunas de estas comunidades y en Viedma (1996-1998). Fue maestra profesional en General Acha (1976), Directora de comunidad en Rawson (1972), Bariloche (1990-1995) y en Villa Regina (2000-2001); ecónoma en Bahía Blanca María Auxiliadora (1999) y Comodoro Rivadavia (2004-2007) donde también fue catequista de padres y animadora de la Unión de Padres de Familia.
En el año 2008 recibió el premio “Divino Maestro” otorgado por el Consejo de Educación Católica (CONSUDEC) por su actividad docente desarrollada en la Patagonia. Expresa el obispo de entonces en su presentación: “Varias generaciones vieron fundamentada su fe en la ayuda paciente, movilizadora y audaz de la Hna Inés, que nunca dejó de enriquecerse y enriquecer a quienes estaban a su lado”.

Amaba las montañas de la cordillera y los bellos paisajes de la zona en todas sus estaciones, donde el Señor le regaló vivir la mayor parte de su vida: en San Carlos de Bariloche, 19 años, y en Junín de los Andes, 18 años como sacristana, catequista en la parroquia, secretaria parroquial, coordinadora de grupos bíblicos y de la catequesis familiar, delegada de Exalumnas, responsable del hospedaje, ayudante en tareas de la administración. Innumerables testimonios de gratitud cargados de recuerdos y cariño delinean su personalidad rica en vitalidad, alegría y amor al Señor. Expresa una docente: “La Hna Inés fue un pilar fundamental en el colegio de Bariloche, la comunidad que tanto quería. Para nosotros hoy es un ejemplo a seguir como persona, como ser humano encantador, porque a su lado se aprendía mucho de la vida y de la profesión”. Laicos de la obra comparten: “Guardo sus charlas en mi corazón”.
“Fue una bendición en mi vida, siempre con su palabra justa, su alegría y respeto, su gran  amabilidad y franqueza”. Las hermanas que vivieron con ella la recuerdan también con profundo cariño: “Fue una mujer muy cercana a las infancias y juventudes, siempre estuvo rodeada de los niños. En sus últimos años, cuando no podía estar en el patio, iba a la capilla a la hora del recreo: allí los chicos la saludaban y rezaban con ella el rosario”. “La Hna Inéssupo vivir una gran libertad interior, manifestada en su fraternidad, cercanía, alegría, picardía, amor fuerte a Jesús y María”. “Fue fiel, fiel a Dios y a las hermanas, poeta, cómplice, artista. Siempre joven. Todos tenían un lugar en su gran corazón”. Muy tierno el testimonio de una exalumna que la recuerda como “su mamá siempre, desde que llegué a Fortín Mercedes con tan sólo 8 añitos”.
En el año 2024 fue declarada Ciudadana Ilustre por el Concejo Deliberante y la Municipalidad de Junín de los Andes, en reconocimiento a la creación del Escudo de la ciudad valorado como “huella imborrable” en la historia e identidad de esa ciudad, tierra de santidad de Laura Vicuña.
El 24 de abril pasado se cayó y se fracturó la tibia y el peroné a la altura del tobillo. Fue intervenida con éxito semanas después, en San Martín de los Andes. Cuando obtuvo el alta, viajó a nuestra casa de salud de Bahia Blanca para su rehabilitación. Sin embargo, notábamos que iba desmejorando día a día, como si quisiera adelantar el encuentro esperado con el Señor que, luego de una breve internación, a las pocas horas de su regreso a la comunidad, Él mismo vino a buscar.
Querida Hna Inés, hacemos nuestra una oración que brotó de tu corazón a los pies de Jesús y que rezabas diariamente: “Dame la alegría de la Esperanza, la certeza de tu Presencia, la paz de tu Gracia, para vivir humildemente como pan bendecido, ofrecido y compartido con mis hermanos”. Sabemos que hoy contemplas en su Casa para siempre este deseo de tu corazón.
Ofrecemos por nuestra hermana los fraternos sufragios.

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Hna Silvia Boullosa
Inspectora ARG