
Carta a las comunidades n° 1
Córdoba, 9 de enero de 2026
“Hacia una Paz desarmante y desarmada” Papa León XIV
Queridas Comunidades Educativas de la Inspectoría Laura Vicuña,
Un renovado augurio de Feliz año 2026 que ya hemos iniciado con descanso para algunos, y otros viviendo la experiencia del voluntariado misionero con nuestras jóvenes, colonias, campamentos y encuentros varios.
Si hablamos del contexto global que nos rodea, vemos que el mundo vive una violencia alarmante, pero siempre existe la Gracia de Dios que suscita gente tan dispuesta a dejarse desarmar, que son los mejores mediadores de estos tiempos. Gente que también son “santos de la puerta de al lado”, como nos decía el Papa Francisco que, sin intereses, se dejan desarmar para ayudar a desarmar situaciones difíciles y se desafían a dar la vida por la comunión, el diálogo y la actitud firme y amable. Así nos lo enseña Jesús y por ese camino va la invitación que nos hace Papa León XIV.
El Señor nos ayude a dejarnos desarmar en las violencias y enojos internos, y dejar de sumar defensas y respuestas que rompen la paz de otros corazones que pondrán sus barreras y tal vez se armen para defender sus propios pensamientos y acciones. Parece que nos encontramos en la dimensión de estar uno contra otro, y no llega el momento de poner lo mejor para el bien común.
No estamos ajenos a que estos vínculos del cotidiano nos hagan creer que estamos en desencuentros, peleando espacios propios, por intereses diversos, como el poder, el narcisimo y la manipulación.
Lo vemos en los grandes y poderosos, y deseo invitarlos a colaborar en esta paz cotidiana de la propia familia, relaciones con amigos, con compañeros de trabajo, con los niños y jóvenes que compartimos, y en las comunidades religiosas en las que compartimos las hermanas.
Es bueno pensar antes de hablar, dejar evangelizar el corazón.
¿Les parece hacer este camino interior para colaborar en la Paz desarmante y desarmada? Es un lindo trabajo interior para hacer y también para evaluar nuestras acciones cotidianas con transparencia y verdad.
La enseñanza de no hacer a otros lo que no quieras para ti se conoce como la «Regla de Oro», expresada por Jesús en Mateo 7,12: «Así que, todas las cosas que quieran que los demás hagan con ustedes, así también hagan ustedes con ellos; porque esto es la ley y los profetas». Este principio fundamental resume el amor al prójimo y construye paz y justicia para todos.
Compartiendo
Nos hemos reunido con el Consejo Inspectorial para acoger una sugerencia de la Hna Bernarda Laxague quien está, en este momento, misionando en los parajes que se atienden desde la Parroquia de Chos Malal. Le agradecemos por esta atención hacia lo que está sucediendo. El mes pasado nos compartió que nuestra casa está en peligro de ser usurpada y que hay gente que estaría a la espera de la salida de las hermanas. Encontró al Intendente, quien le expresó su interés de hacer uso de nuestra casa para realizar una tarea social en favor de familias, jóvenes y personas que necesiten contención por estar en situación de calle, o por estar de paso por el pueblo y necesitar hospedaje, jóvenes en situación de adicción y otras iniciativas en respuesta a necesidades presentes en Chos Malal, con las que su gestión quiere comprometerse.
Este interés del Municipio nos llevó a revisar lo que habíamos planteado inicialmente, que la casa sería sede de actividades misioneras de la Inspectoría.
Dado que podemos proceder a gestionar conjuntamente con la Municipalidad de Chos Malal un Convenio de refuncionalización de la casa, para proteger el inmueble y prestar un nuevo servicio a la comunidad, se modifica lo que planteamos inicialmente respecto de la misma.
Esta nueva situación no deja de lado nuestro deseo de proyectar acciones misioneras en el lugar, desde el Voluntariado y en conexión con la Parroquia. Podemos seguir soñando fortalecer el corazón misionero de jóvenes, hermanas y laicos en el contexto de la celebración de los 150 años de presencia misionera del Instituto en estas tierras americanas; enriquecernos desde el intercambio con nuestro pueblo que tiene tantas personas en parajes lejanos en esta región neuquina, llenos de vida, luchas, esperanzas y sed de Dios.
Continuamos rezando por todos los pasos que estamos haciendo en el doloroso, pero esperanzado camino de reubicación de nuestras comunidades religiosas y presencias en todo el país.
Un saludo fraterno y mariano, en la renovación interior que nos deja este tiempo de Navidad.

Hna. Silvia Boullosa
Inspectora