Sr. FRANCO, Vita Marisa

Queridas hermanas,

A las 23:20 del día 17 de mayo 2026, domingo de la Ascensión del Señor, en la Clínica del Niño y la Familia de la ciudad de Mar del Plata, partió a su encuentro eterno nuestra hermana

Sr. FRANCO Vita Marisa

Nació en Castelgrande, Potenza, Italia, el 19 de mayo de 1946
Profesó en Morón el 24 de enero de 1967
Pertenecía a la comunidad María Auxiliadora de Mar del Plata

De padres con fuertes valores humanos y cristianos, Marisa era la mayor de 4 hermanos, Lucía también FMA, ambas nacidas en Italia. Después de la post guerra, la familia se trasladó a Venezuela, cerca de Caracas, “a una granja grande que nos permitía vivir, en contacto con la naturaleza, una vida serena que fuera sanando los sufrimientos padecidos durante la guerra”, recuerda Lucía. En esta tierra americana nacieron los dos hermanos menores, Carmen y Antonio. En 1958, aunque estaban muy bien asentados en el lugar, la familia se trasladó a la Argentina, esta vez por motivos políticos y religiosos, en busca de una espiritualidad y posibilidades de educación vividos con mayor libertad y serenidad. Animados por el recibimiento de un familiar, se instalaron en la ciudad de Ezpeleta, cerca del Colegio María Auxiliadora de Bernal, donde las niñas, finalizada la escuela primaria, cursaron el secundario y Marisa y Lucía continuaron posteriormente su formación como FMA en el Instituto.
A partir de su primer año de profesión, 1967, en el que continuó su formación en el Juniorado de Bernal, la Hna Marisa fue maestra en las casas de Mar del Plata (1968), Río Gallegos (1969) y en Almagro (1970-1972) donde inició sus estudios como Profesora de Ciencias Naturales que finalizó en 1974 en Buenos Aires Soler. Fue profesora, asistente y catequista en La Plata (1975-1980), San Isidro (1981-1982), también consejera escolar del secundario en San Justo (1983-1985), Bernal (1986-1991), rectora del Secundario en San Isidro (1992-1994), Almagro (1995-1997), Avellaneda (1998-2005) y delegada de las Exalumnas. En Buenos Aires Garay fue catequista y, perteneciendo a esta comunidad, ejerció como profesora y secretaria del Primario en Avellaneda (2006). Los testimonios de este tiempo hablan de una educadora comprometida, las personas se sentían únicas a su lado. Expresan dos exalumnas: “Como profesora de Biología y Doctrina de la Iglesia era exigente y cálida a la vez. Tenía un pensamiento de vanguardia, de apertura y escucha de la realidad”. “Ella era la rectora y catequista de mis últimos dos años de secundario y mi maestra de italiano en el Aspirantado. La recuerdo como una presencia silenciosa… Era de esas personas que siempre están,
silenciosa y presente”, “trato amable y sereno, que sabe escuchar buscando siempre la unidad”.
En la madurez de sus años, la obediencia la invitó a desplegar su experiencia en la animación de las comunidades de Buenos Aires Garay (2007-2014) y Ensenada (2015-2020), donde también fue Representante Legal, Delegada de Exalumnas y SSCC, encargada de la Unión Padres de Familia. En la casa de Garay, movida por el deseo de abrir un Oratorio para los niños que no eran de la escuela, convocó a un grupo de adolescentes y jóvenes del colegio salesiano Pío IX para la animación, acompañándolos con espacios formativos y de oración. “Cuánto para agradecer, la escucha atenta y la buena predisposición siempre”, expresa una SSCC. “Gracias por haberme vuelto a abrir las puertas de la casa, por ser particularmente entrañable en tus modos. Siempre presente y atenta con las exalumnas/os”. “Te tocaron algunas situaciones difíciles en la casa, que supiste siempre compartir en comunidad”, recuerdan. Una hermana agrega: “Mediaba buscando la fraternidad con su palabra, sus gestos y su presencia”. Durante dos veranos dedicó unos 15 días, junto a otras hermanas, a misionar en la localidad de Las Heras, Pcia. de Santa Cruz, “gentil, amorosa, mostraba cercanía y compasión por la gente sencilla del lugar”, expresa el párroco de ese tiempo.

Desde el año 2021 la encontramos en Mar del Plata como ecónoma, acompañando la pastoral de las “escuelas de la tarde”, la catequesis familiar, la misión en el barrio. En marzo de este año le diagnosticaron un cáncer muy avanzado, dejándonos profundamente tristes, intuyendo el inminente desenlace. Y en la noche de la solemnidad de la exaltación de la humanidad de Jesús por su ascensión al Cielo, Marisa partió a su encuentro. La comunidad siente y valora su interioridad fecunda, el amor a la Palabra de Dios y su tierna confianza en María Auxiliadora.
Querida Hna Marisa, intercede por nuestra Inspectoría para que, eligiendo lo esencial, construyamos la paz que procede de un corazón que busca el bien y a Dios.
Ofrecemos por nuestra hermana los fraternos sufragios.

Hna Silvia Boullosa
Inspectora ARG