Sr. ELSINGER, Nidia Isabel

Queridas hermanas,

La tarde del día 29 de abril 2026, en la casa de CÓRDOBA María Inmaculada, contempla para siempre al que es “la Luz que ha venido al mundo”, nuestra hermana

Sr. ELSINGER Nidia Isabel

Nació en San Miguel de Tucumán, el 19 de noviembre de 1939
Profesó en Funes, Pcia. de Santa Fe, el 24 de enero de 1962

Cuenta “Niní”, como la llamábamos en la comunidad, algunos recuerdos de su familia: “Éramos 14 hermanos, 9 mujeres y 5 varones, entre ellos, mi hermana Adela, religiosa de la Congregación de la Inmaculada, y yo, FMA. Papá trabajaba en el ingenio azucarero y mamá en mi casa. Hice el Jardín de Infantes con las hermanas franciscanas, el primario en la Escuela Normal y el secundario en el Colegio María Auxiliadora de Tucumán. El día de mi Primera Comunión, sentí que la Virgen me llevaba a Jesús para conocerlo y amarlo. Mi vocación nació al ver a las hermanas del colegio cómo se amaban y la alegría que tenían. Mis padres me apoyaron siempre en este deseo. Agradezco a las Hnas Celia Lorda y Angelita Morra que me orientaron en mi decisión”.
Ingresó al Aspirantado a los 18 años y obtuvo el título de Maestra de primario y Maestra de Religión al año siguiente, servicio que realizó desde el año de su profesión, 1962, en: Santa Rosa (1962-1965), Salta (1966-1968), Mendoza (1969), Resistencia (1970-1971) donde también fue asistente de las internas. Regresó a Salta (1972-1978) y allí también asumió la animación de los grupos juveniles de la Parroquia. Una supervisora escolar de esos años dejó escrito en su cuaderno de actuación docente: “Destaco la labor realizada por la Hna Nidia quien, con verdadera vocación y profundo amor, animó la catequesis escolar y cuya acción trascendió a los hogares de las niñas”.

En 1979 la encontramos en la casa de inserción de Joaquín V. González, en la provincia de Salta, como maestra de religión y animación de los grupos juveniles de la parroquia, y en 1980 en su ciudad natal como Maestra de grado.
La enfermedad visitó a nuestra querida hermana, “mucha cruz para su vida, ¡qué misterio!”, revela una hermana de la comunidad de ese tiempo. Fue trasladada a Rosario (1981-1982) para reestablecerse, y continuó la atención de su salud en Villa del Lago (1984), donde colaboraba, en la medida de sus posibilidades, en la atención de huéspedes. “Siempre tan piadosa y fraterna”, “hermana de corazón bueno y sonrisa amplia”, “mujer llena de atenciones, alegre, creativa, atenta, sencilla, de mucho espíritu salesiano, su enfermedad no la dejaba desplegarse plenamente”. A partir del año 1987, en que regresa a la comunidad después de varios años de tratamiento en su casa familiar, realiza tareas comunitarias en Tucumán (1987-1991; 2006-2015), Salta (1992-2000) y  Villa del Lago (2001).
A partir del año 2015 la encontramos en la casa de Córdoba María Inmaculada, viviendo en el amor  una entrega humilde, bondadosa, de oración constante. En los avatares de su enfermedad, fue acompañada con ternura y comprensión por la comunidad, que se alegraba con su presencia y respetaba sus tiempos de aislamiento; tiempos en los que no dejaba de pensar en los demás, preparando sencillos regalitos, tarjetas, recuerdos en ocasión de las fiestas, de los cumpleaños o sencillamente como modo de expresar su gratitud y cariño por los niños y las hermanas.
Durante el almuerzo del día de pascua, estando reunidas las tres comunidades vecinas para celebrar la fiesta, comenzó para Niní la preparación inmediata de su partida: una descompensación general la obligó a permanecer diez días internada. Le dieron el alta, estando aún muy delicada. Rodeada todo el tiempo del afecto de la comunidad, se siguió entregando hasta el final sin palabras, con una sonrisa amplia y generosa, dejándonos en esta tarde al partir definitivamente, la paz de los que viven en Dios.
Querida Hna Niní, tu deseo de Cielo ya se ha cumplido. En el encuentro con el Amor eterno, recoge los frutos de bondad que sembraste en la vida a manos llenas e intercede por nuestra Inspectoría.
Ofrezcamos por la Hna Nidia Isabel nuestros fraternos sufragios.

Hna Silvia Boullosa
Inspectora ARG