Sr. ÁLVAREZ ABRIL, Petra

Queridas hermanas: 

El 2 de junio 2023, en el Santorio y Maternidad del Sur de la ciudad de Viedma, el Señor de la  Vida llamó a gozar de su Presencia a nuestra querida hermana 

Sr. ÁLVAREZ ABRIL Petra 

Nació en Villafrechós, provincia de Valladolid (España) el 29 de junio 1932 

Profesó en Madrid el 5 de agosto 1955 

La Hna Consuelo, como habitualmente la llamábamos, era la menor de cuatro hermanos (un varón y tres  mujeres). Su papá era maestro y la mamá era modista en un pueblo pequeño de Valladolid donde creció. A los 13  años sintió el deseo de ser hermana franciscana, pero el papá se opuso por su corta edad. Sin embargo, cuando la  familia se trasladó a Bilbao y conoció a las Hijas de María Auxiliadora donde asistía a un taller de bordado, sus padres  acompañaron su deseo de seguir la vocación salesiana.  

Después de la Primera Profesión estuvo en Turín donde aprendió costura en el Curso Profesional de  Instrucción Técnica obteniendo el título de Profesora de Corte y Confección y Bordado. En sus memorias relata que “trabajaba con las jóvenes en diseños y bordados que luego vendían”. Al finalizar el curso y poco tiempo después  de su 2° profesión en Turín, fue enviada misionera a la Patagonia. 

Estuvo en Bahía Blanca María Auxiliadora hasta fines del año 1957 como Maestra de Labores. En 1958 y 1959  fue catequista y profesora en San Carlos de Bariloche. Durante los años 1960 a 1962 fue enfermera en el Sanatorio  de Bahía Blanca, donde regresa más tarde desde 1964 a 1972 y nuevamente el año 1978. Fue maestra de escuela  elemental en las casas de General Conesa (1963) y Fortín Mercedes (1964). En Viedma fue asistente del Hogar y  maestra de Labores durante los años 1973 y 1974. A partir de ese año, presta servicio como ecónoma en las casas  de Viedma (1974-1977), General Roca (1979), Viedma (1980-1986), Comodoro Rivadavia (1987 y 1988), en Junín de  los Andes (1989-1991). En el año 1992 se dirige a Bilbao para atender a su papá anciano y enfermo y regresa en  agosto del año 1995 donde estuvo en las casas Madre Mazzarello y Madre Elvira Rizzi de Bahía Blanca como ayudante de la Ecónoma inspectorial desde 1996 al 2005. La hermana que prestaba ese servicio en aquellos años la  describe así: “Era inteligente y con mucho sentido práctico para todo tipo de tarea y de trámites que se presentaran. Con ella aprendí a llevar adelante esa responsabilidad para la cual yo no tenía una adecuada preparación. Gracias a  su ayuda pudimos sortear la difícil crisis económica de los años 2001 y 2002 y hacer frente a las situaciones  complejas que se fueron presentando”. Los años siguientes estuvo en la casa de Viedma mayormente en reposo,  aunque también fue ecónoma de la comunidad del 2009 al 2012. 

Generosa misionera, de carácter fuerte, decidido, emprendedor, siempre alegre y jovial, capaz de crear  fuertes lazos de amistad; una presencia delicada y atenta en la comunidad. Todo buscaba hacerlo bien y con lo  mejor de sí. Vivió sus últimos años con mucha lucidez, en el ejercicio constante de aceptar una importante dificultad  para expresarse, consecuencia de un ACV sufrido años atrás. Solamente con cariño la podíamos entender.  

Desde el 30 de mayo pasado que fue hospitalizada, fue empeorando día a día a causa de una gran infección  en el pulmón derecho que la fue debilitando hasta el final.  

Querida Hna Consuelo, vos que viviste la vida como una ofrenda en continua oración: intercede por nuestra  Inspectoría que hunde las raíces de su historia en la pasión misionera de los orígenes, para que siga tejiendo  cotidianamente y por amor a los jóvenes, la unidad en su territorio nuevo sin fronteras. Ofrecemos por ella nuestra oración de sufragio. 

Con afecto 

Hna Silvia Boullosa 
Inspectora ARG